¿Y las propuestas?
***Especial Elecciones Europeas en el Mundo de Wayne***
Vale, voy a aceptar de partida que en toda campaña electoral hay una buena dosis de estrategia comunicativa consistente en “meterse con el contrario”. Partiendo de esa base, podríamos entrar a valorar si el hueco no demasiado grande que queda para las propuestas tiene algo de ético en tanto en cuanto a la veracidad y posibilidad de las propuestas que se formulan.
Dicho esto, mi joven memoria no recuerda una campaña electoral tan vacía de contenidos como la de estas Elecciones Europeas. Supongo que ayudará el desconocimiento de los propios candidatos sobre la materia o, al menos, así se han empeñado en demostrarlo, pero que los dos principales partidos de este país hayan celebrado una campaña en la que los temas más comentados han sido los “patrios” dice muy poco de su capacidad de transimitir las cuestiones importante de la Unión Europea.
La mejor prueba de ello son las campañas publicitarias tanto en radio como en televisión, tanto del PSOE como del PP, cuyos mensajes han sido “el otro es muy malo” o “el otro es peor”, que dicho sea de paso no sé que es peor…Por supuesto, de construir un futuro, de diálogo, de buscar un bien común y todo eso nos olvidamos. NADA en positivo.
La falta de ética, la falta de propuestas, la falta de responsabilidad me parece que haya llegado a cotas en los que los ciudadanos deberíamos expresar de alguna forma una petición de exigencia a la política. Personalmente siempre he considerado que la figura política no tiene que tener un desempeño nada sencillo, incluso puedo llegar a entender los errores en las propuestas, pero no puedo llegar a entender la falta de propuestas, lo considero una relajación inaceptable.
En un ejercicio altamente peligroso para la salud mental he intentado seguir la campaña electoral y ¿sabéis lo que os digo? Que no he oído ningún discurso ni declaración que me explicase porque votar para estas elecciones, menos mal que está Mordecai para explicárnoslo…algo está cambiando.